VOTO
EN BLANCO
Bogotá,
enero 12 de 2018
A
una sugerencia de mis hermanos para opinar sobre este asunto de un supuesto
escrito de Juan Gossain invitando a votar en blanco en las próximas elecciones
para congreso, se me ocurrió escribir este blog como respuesta, sabiendo que es
un tema que me apasiona y me fascina, y que por ahí andaba a la espera del
momento para hacerlo. Así que valga la oportunidad.
Y
digo que supuesto escrito, pues he visto réplicas negando su autoría, entre
ellos La Silla Vacía, http://lasillavacia.com/historia/detector-de-mentiras-whatsapp-sobre-juan-gossain-y-el-voto-en-blanco-61440,
pero que para el caso me parece irrelevante de quién sea la idea de plantear
esta solución al problema que es real en estos momentos para el país. Que
votemos para congreso y para presidente en blanco, como protesta contra los
corruptos y contra las malas prácticas de todos los políticos, o de muchos
políticos, y así lograremos elegir un congreso de gente buena, sana,
correcta.
Para empezar, dice La
Silla Vacía: “es cierto
que, según la Constitución, si el voto en blanco supera la mitad de los votos
válidos, las elecciones a presidente se repiten sin los candidatos de la
primera vez. Sin embargo en las del Congreso solo quedan por fuera de juego las
listas de los partidos que no hayan alcanzado el umbral. Las otras sí podrían
volverse a presentar”. Según esto, el voto en blanco, fuera de una protesta
masiva, no tiene mayor utilidad práctica, así fuera que ningún candidato al
congreso de las primeras listas se pudiera volver a presentar.
El gran problema de que haya candidatos corruptos o ineptos o incapaces,
no es sólo un problema de las personas. Es un problema del sistema, un problema
de cultura, un problema de honestidad en general. Si el candidato Noño Elías
está en la cárcel y no se presenta a las elecciones, pues allí están el hermano
del Noño, el papá y la mamá del Ñoño, la hermana del Noño, los amigos del Ñoño.
El único problema no es el Ñoño, es la empresa que se montó a su amparo, y que
no se acabará por no estar él personalmente. Así que, si el voto en blanco
impidiera que esos personajes ganaran las curules, pues su empresa criminal
sigue actuando y el carrusel de los ladrones y de los corruptos sigue en pie.
Además, en ese caso, también se impediría que personajes honorables llegaran a
esos puestos públicos, por culpa de los congresistas siniestros a los que
queremos impedir su elección.
La única manera de acabar con esas empresas que se roban el dinero público
es votando por los buenos, por los trabajadores, por los que hacen labores por
el bien de los demás, que los hay. ¡Qué tal que no! Es necesario divulgar
nuestros candidatos y trabajar a nuestra manera porque salgan elegidos. Entre
los actuales o anteriores, veo varios, que algunos me gustan y otros no, como
Claudia López, Jorge Robledo, Antanas Mockus, Antonio Navarro. En realidad, el
voto es la única arma efectiva que tenemos los ciudadanos para protestar y para
mejorar.
Me parece más efectivo ayudar a personas como la actual senadora Claudia
López para quitarles prebendas a los congresistas, como los escoltas. ¿Quién
querría atentar contra el senador Guerra? Más bien, que lo despierten y se vaya
para la casa a dormir. Que les quiten las ventajas en los impuestos, en los
aportes la salud, en los tiquetes aéreos, en los carros con chofer, en el gasto
de gasolina. Y que los asesores personales, como 10 por congresista los paguen
sus partidos políticos, y no el erario. Esos señores tienen muchos privilegios
que no se merecen, que no los necesitan y que no se los han ganado.
De modo que al voto en blanco le veo muy poca utilidad hoy. Si es para
decirles que no trabajan, que son pícaros, ya lo saben, y ellos mismos se
refieren a estos comentarios en cierta frecuencia en sus entrevistas. Más bien,
seamos efectivos con un voto limpio por los mejores, y hagamos seguimiento a
sus conductas. Y seamos consecuentes en nuestro voto: si queremos un candidato
para la presidencia, pues votemos por sus listas para darle apoyo en el momento
de votar las leyes.
Un saludo de amigo,
ALBERTO
BERNAL TRUJILLO
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