martes, 10 de noviembre de 2015

SALGO DEL CLOSET

SALGO DEL CLOSET
Bogotá, noviembre 10 de 2015

Hola, amigos:

Este es un tema muy difícil, tanto para escribir sobre él, como para las personas que están en esa condición, por todos los prejuicios, los malos entendidos, las diferencias de conceptos, las enseñanzas y pensamientos religiosos. Hace varios días tenía este tema entre el tintero, y me llegó el momento de sacarlo del clóset. Y de verdad, yo quiero salir del clóset, pero no como mi reconocimiento de mi condición de homosexual, que no lo soy, sino como mis expresiones ante las realidades del mundo de hoy, tan distinto del que viví hace ya muchos años, en mi niñez.

Salgo del clóset mental en que he vivido durante tanto tiempo, gracias a las discusiones que nos ha tocado vivir en los últimos tiempos. Si me remonto a los años de mi ya lejana juventud, recuerdo nuestro trato a los homosexuales, el desprecio por ellos, las ofensas lanzadas por ser como eran, sin la menor caridad cristiana, y menos aún, ningún respeto por su ser y por sus decisiones personales. Supongo su molestia con nosotros, con toda la razón, pues es muy posible que ellos también estuvieran en el oscurantismo de esa época.

Aunque en el mundo siempre han existido homosexuales, bastantes de ellos famosos y algunos reconocidos como tal, entre ellos el filósofo Sócrates, la escritora Virginia Wolf; Miguel de Cervantes y William Shakespeare, dos de los más grandes escritores de la historia; otro escritor famoso, Oscar Wilde, el poeta Federico García Lorca, el pintor Botticelli, la artista Frida Kahlo, Christian Dior, los compositores Federico Chopin y Tchaikovsky, y podría seguir hasta completar la lista tan larga como quisiera, entre cantantes, actores, escritores, gentes de la televisión, gente del común, profesionales exitosos, etc. El concepto sobre ellos es aún discriminatorio, aunque cada día que pasa abrimos más los ojos, la mente y el corazón al reconocimiento social de la condición que tienen.

Esta semana se ha reconocido por parte de la Corte Constitucional de Colombia el derecho de las parejas homosexuales a la adopción de niños y de formar familia con ellos. Se han oído varias voces, tanto a favor como en contra de esta sentencia, pero a mí me ha dado pie para expresar mi concepto, y salir de mi closet mental.

En nuestras familias tenemos cerca personas de condición homosexual, con quienes tratamos en forma permanente, y es posible que por lo menos en silencio, las respetemos sin ofenderlas abiertamente por su conducta, o mejor, por su modo de ser. Ellos son como son, porque sí, sin entrar a discutir las razones o las explicaciones sociológicas, clínicas, médicas, sociales, religiosas de su actuación. Ellos son homosexuales porque sí, y yo soy heterosexual porque sí, y punto, sin explicación ninguna, sin preguntas adicionales, sin juzgamientos, sin razonamientos. ¿Por qué mi hermana es mujer? Porque sí. ¿Por qué mi amigo o mi pariente son homosexuales? Porque sí. Yo no discuto situaciones porque no tengo autoridad para ello, y seguramente me falta mucho conocimiento para emitir conceptos. Pero sí puedo decir que cada día soy más afecto a reconocerlos como personas que tienen actuaciones sexuales distintas a las mías, ni mejores ni peores, ni malas ni buenas, simplemente diferentes.

Dicen los seguidores de las enseñanzas de la iglesia católica, y de otras religiones, algunas de ellas más radicales, que esas personas homosexuales deben ser repudiadas, y que no se les deben conceder beneficios en su condición de seres, simplemente porque a ellos no les parece correcto. En ese mismo sentido de pensamiento, creo que deberíamos prohibir el matrimonio y las parejas de heterosexuales, pues ellos han procreado siempre a estas personas que terminan en condición de homosexuales, por lo tanto son peligrosas esas mismas parejas. Los homosexuales no pueden concebir entre ellos un hijo, luego todos los hijos del mundo han sido producto de las uniones de un hombre y una mujer. ¡Qué peligro que de ellos, de su unión, nazca un ser homosexual!

Lo más importante en esta vida, es el amor. Por el amor se mueve el mundo, por el amor se dan todos los demás sentimientos. Si dos hombres se aman, si dos mujeres se aman, si ellos se entregan mutuamente para ser felices, ¿Por qué cuestionarlos? ¿A quién perjudican con su amor? A propósito, he leído recientemente una serie conceptos de los hijos de parejas del mismo sexo, y entre ellos, la inmensa mayoría son testimonios del amor que viven en su familia, de sus dos mamás, o de sus dos papás, de sus hermanos, lo que me mueve a decir que la situación sexual de los padres no es condición en absoluto para el amor.

Que a una familia le hace falta la presencia paterna y materna a la vez, es un argumento esgrimido por los enemigos de la adopción por parejas del mismo sexo. Pero ¿cuántos niños nacen en un hogar sin padre, o abandonados por su madre, sin esa presencia de ambos sexos entre sus padres? ¿Entonces deberían quitárselos para entregárselos al Bienestar Familiar, porque no van a recibir amor? No, y esto es igual a recibir el amor de dos padres o de dos madres, sin la presencia de uno de los dos sexos entre sus padres.

Pienso también en la aceptación de la sociedad de las parejas de hombre y mujer, sin pensar que muchos, muchos de ellos, viven una doble vida, en pareja para el exterior, pero en amor homosexual en privado. Entre nuestros amigos y familiares es probable que haya algunas parejas en este estado de cosas, y eso no hace que ni ellos ni nosotros cambiemos en nuestras relaciones personales. Eso no nos afecta, simplemente porque desconocemos la realidad, pero para esas parejas la doble vida les hace ser infelices.  

Por lo anterior, pienso que he salido del clóset mental, por lo menos para mis amigos, pues en mi interior ya he venido cambiando mi casete, o mi chip al respecto. Y no me interesa que nadie sea homosexual ni heterosexual, así como no me interesa que nadie sea ingeniero o mecánico, o sacerdote. Es una condición de vida que cada quien vive a su manera, según su propio sentir, y es respetable, y así lo acepto.

Un abrazo,


ALBERTO BERNAL TRUJILLO

jueves, 20 de agosto de 2015

RECREO

RECREO
Bogotá, agosto 20 de 2015

Hola, amigos:

Voy a tener un recreo en mis escritos, para hacer memoria de mis tiempos ya lejanos de niñez. En mis ratos de desocupación (no de ocio), me acuerdo de cosas de esa época, en la que  había situaciones que ahora, bastantes años después, me causan risa, y hoy quiero compartirlas, pensando que coinciden con algunas de mis amigos. Por lo menos la del colegio sí sé que la vivimos juntos.

Todos mis ocho hermanos y yo estudiamos con los salesianos en Medellín; los hombres en el colegio del Sufragio y las mujeres en María Auxiliadora. El colegio nuestro era de estrato bajo, como es la tradición educativa de esa comunidad religiosa tan afín a nuestra educación. Por ello, tal vez, y por las condiciones de salubridad de esos años, recuerdo los baños públicos del colegio por allá en los años 50’s. Eran unos espacios separados por paredes laterales, con puerta de entrada, pero con una canal de desagüe que atravesaba todos los baños, a la vista de todos, y por los cuales pasaban unos “barcos” de todos los colores, tamaños y por supuesto, olores. En una ocasión se me cayó en esa especie de letrina intercomunicada una estampita de santo Domingo Savio, un muchacho que se santificó porque se confesaba todos los días (así sería de perverso), y para no perder los beneficios santíficos, pues me tocó ir buscando de inodoro en inodoro (bueno, no eran tan inodoros, eran más bien muy “odorosos”) hasta encontrarla unos cuatro o cinco más adelante, recogerla con todo el respeto, lavarla, por supuesto, ponerla a secar en el patio del colegio, y luego volverla a guardar para recibir sus bendiciones y santificarme yo también por cuenta de sus confesiones diarias. Ah, y me acuerdo del papel higiénico que utilizábamos: una hoja de cuaderno, casi tan suave como una hoja de zinc.  Es esa época tendría yo unos 8 o 9 años de edad. Viéndolo bien, no surtió mucho efecto la estampita del santo, pues mi santidad está aún muy lejos, mejor dicho, creo que los puntos que me he ganado son muy pocos, y no me van a alcanzar ni para el primer cielo.

Tendría yo esa misma edad, cuando mi mamá, una mujer muy devota, nos levantaba a mi hermano Jaime y a mí cada dos días para ir a misa antes de entrar al colegio; digo cada dos días, pues en los otros días les tocaba a dos hermanas menores. Los mayores no estaban en la cuenta, pues ellos les consagraron las manos al corazón de Jesús, y los menores aún no estaban en edad de ir a misa.

Mi casa distaba de la iglesia dos cuadras y media, y en ese trayecto, mi mamá, cada cierto tiempo, cuando ella consideraba que ya teníamos suficientes pecados acumulados, nos hacía un recorderis a los dos pecadores que íbamos a su lado, y nos enumeraba las posibles faltas que habíamos cometido, diciendo en voz alta, a lado y lado, para que cada pecador oyera claramente:
·                                           ¿Ha desobedecido?                           ¿Ha desobedecido?
·                                           ¿Ha dicho mentiras?                          ¿Ha dicho mentiras?
·                                           ¿Hizo las tareas?                               ¿Hizo las tareas?
·                                           ¿Ha peleado?                                    ¿Ha peleado?

Después de enumerarlos, venía el pecado más tenebroso de todos:

·                                           ¿Se ha tocado el pipí?                       ¿Se ha tocado el pipí?

Por supuesto, en esa edad ni siquiera sabía que tocarse el pipí era malo, ni siquiera sabía qué de bueno tenía tocarse el pipí. Yo creo que fue mi mamá la que me incitó a pensar en esas cosas “malas”, que a mí ni se me habían ocurrido. Creo que apenas ahora estoy entendiendo esos pecados tan terribles. A uno le iban metiendo pecados para la colección, los que estuvieran en el imaginario de mi mamá.

También sé que siempre me confesaba con el padre Slóbetz, un italiano grandote, que lo único que hacía cuando me arrimaba al confesionario, era reírse, seguramente sabiendo que siempre llegaba con los mismos pecados, unos pecados bobos, y él con la misma penitencias: tres avemarías. Ya con los años aprendí a cometer otros pecados menos bobos y más sabrosos.

También recuerdo los viajes a La Ceja, un pueblo a 40 km. De Medellín, a donde íbamos a visitar a unos tíos, especialmente tías, muy regañonas, con una frecuencia quincenal. Mi papá tenía un carro marca Lincoln modelo 1938, y siempre le echaba gasolina al salir para ese viaje. Entre el olor a combustible, el reciente almuerzo, y las 500 curvas que había hasta la casa de los abuelos, que ya no existían, y con siete u ocho muchachos en un mismo carro, pues en el camino se sucedían unos cuantos mareados, con unas cuantas vomitadas, a veces fuera del carro, pero otras veces adentro, con aromas espantosos y con más náuseas para el espantoso viaje. Al llegar a La Ceja, de ida, como al llegar a Medellín, de regreso, el trabajo obligado era lavar el carro por dentro y por fuera, al que no le pasaba del todo el olor a viaje.

Por último, recuerdo que por esos miedos tan terribles que nos metieron con ese Dios castigador, vengativo, que nos presentaron siempre, yo me acostaba y esperaba, que como El estaba viéndome por un rotico, se me iba a caer el techo encima por mis pecados terribles, como diciendo: “Ah, te cogí, te agarré, te vi, pecador infame; me las vas a pagar”.

A pesar de todo, recuerdo mi niñez como una época muy feliz, en compañía de mis hermanos y de primos, con la familia, a pesar de tías cansonas.


Un abrazo de ex-niños,


ALBERTO BERNAL TRUJILLO

domingo, 9 de agosto de 2015

PROHIBICIONES

PROHIBICIONES
Bogotá, agosto 9 de 2015

Hola, amigos:

Existen situaciones en las que no es comprensible el afán de los gobiernos, de las religiones, de las culturas, por prohibir lo que consideran que daña a la persona, sin tener en cuenta el libre albedrío, o como se dice ahora, el libre desarrollo de la personalidad. Cuando un acto personal daña o perjudica a los demás, o a un ser distinto, en particular, es lógico que no esté permitido ejecutarlo, como producir su muerte, o impedir su libertad, o en general, causarle algún tipo de daño. Allí pueden estar contemplados los actos contra la ecología, como ya vimos en la última encíclica del papa Francisco.

Pero el hecho de prohibir cosas, no siempre se hace por la protección, sino por satisfacer algunos intereses particulares en contra de alguien que propone algo novedoso, por ejemplo. Es el caso de la aplicación Uber, un sistema que presenta un sistema distinto, basado en la tecnología, pero que perjudica a los taxis que son tradicionales en todo el mundo. Y los perjudica porque no prestan un servicio de calidad,  porque no han sido capaces de contrarrestar los efectos benéficos de una aplicación que proporciona un bienestar para el transporte de quien quiere pagar los costos altos que tiene el sistema. Pero hay que prohibir.

O hay que prohibir unas gomas que están en el mercado, porque de pronto un niño se puede ahogar con ellas. También habría que hacerlo con las monedas, porque muchos niños se las han tragado siempre, y de pronto, alguno de ellos se habrá muerto. Y habrá que prohibir el uso de la tierra, pues todos los niños la  hemos comido en algún momento, y a algunos les ha causado daños en la digestión. Pero hay que prohibir. Creo que lo que hay que prohibir son los padres irresponsables que no cuidan a sus hijos, no las gomas.

También se prohíbe el uso de las drogas, como la marihuana y la cocaína, aunque el remedio sea peor que la enfermedad. Es peor el narcotráfico por estar prohibido su uso, y la corrupción que se genera, que el uso personal de las drogas, que es un problema de salud. Además, todo ello conduce a no causarle daño a la economía gringa, no a cuidar la salud de los colombianos. Un ejemplo de esto es que ahora que se produce la marihuana en EE.UU. ahora sí son legales su comercio y su consumo. Cada persona es libre de morirse de lo que le dé la gana, incluyendo la drogadicción. Pero hay que prohibir.

Está prohibido llevar un cortauñas en un avión, porque a los gringos se les ocurrió que es un arma mortal, y que con ella se pueden derribar otras torres gemelas. Hay que prohibir.

Se construyen en Colombia carreteras buenas de doble calzada, para mejorar los tiempos de desplazamiento, pero una vez se terminan, se prohíbe andar a más de 80 km/h, y en ciertos sitios, por disposición de algún alcalde genio, no se puede andar a más de 30 km/h. Pero hay que prohibir.

Está prohibido suicidarse, como si el suicida no tuviera el derecho a tomar su propia decisión de acabar con su vida, por cualquier razón personal. Pero la religión lo hace, porque no se puede dejar que las personas piensen por sí mismas.

Ahora el centro democrático, partido que tiene genios en sus filas, propone prohibir que los jóvenes menores de edad se casen. Primero, el matrimonio cada vez está menos de moda, ahora son novios, tiene hijos, y nunca se casan. Segundo, hoy los jóvenes cada vez más temprano son conscientes de sus actos, como la formación personal, la actuación delictiva, la decisión de tomar su rumbo en la vida. Mi abuela materna creo que se casó de 13 o 14 años. Siquiera no estaba prohibido hacerlo, pues si así hubiera sido, yo no existiría. Pero hay que prohibir.

Ahora quieren prohibir vender gaseosas porque contienen mucha azúcar. También deberían hacerlo con la venta de azúcar por libras, si fueran consecuentes. En vez de educar, les gusta prohibir cosas, para ejercer la autoridad.

El señor procurador de Colombia está furioso, porque la corte autorizó la eutanasia, y él la quiere prohibir, porque es muy católico, y como no quiere tomar esa decisión para él, quiere prohibirla también para los demás, “porque hay que prohibir”, porque sí. Y quisiera resucitar al señor de Pereira que se la practicó, para meterlo a la cárcel.

Ahora hay un gran número de personas muy católicas, muy creyentes, que están en contra de que los divorciados, o los separados, reciban la comunión en las iglesias, porque son indignos. Y están pendientes de ver quién es divorciado y está comulgando, para ejercer el derecho de veto, y condenarlo porque a ellos no les gusta. ¿A quién perjudica un hombre que comulga y los demás juzgan que no es digno como ellos para hacerlo? Pero hay que prohibir. No se pueden mezclar la escoria y el metal puro. “El fariseo, en pie, oraba consigo de esta manera: Dios, te doy gracias, que no soy como los otros hombres, ladrones, injustos, adúlteros”. Gracias, Dios, porque yo sí soy bueno y puro, añado yo.

Los estados y las religiones prohíben cosas para poder castigar, para crear penas por infringir la ley. Se cree que éste es el principal rol de los dirigentes, cuando debería ser lo contrario, estimular el hacer el bien, el cumplimiento del bien, para dar ejemplo. No es sino leer un poco sobre las prohibiciones de ciertas religiones: en el islamismo no se permite el vino, los juegos de azar, el comer carne de cerdo; a los hombres, vestir seda; a las mujeres, mostrar la cara. Pero hay que prohibir. La lista de leyes en el mundo con prohibiciones absurdas es bien larga, y al final, lo que causan es risa y desprecio por el afán de que seamos buenas personas con leyes y normas locas, fuera de toda razón.

Hay una creencia de que creando delitos, se evitará cometerlos. Por el contrario, cuando algo se prohíbe, se torna un poco más atractivo para transgredir la ley. Como dice el dicho popular, lo prohibido es lo bueno.

Considero que los estímulos positivos son más beneficiosos para las comunidades y para las personas, que las prohibiciones de tantas cosas, sólo para satisfacer egos y creer que están a favor de cuidar a los demás.


Un saludo de amigo,


ALBERTO BERNAL TRUJILLO

martes, 7 de julio de 2015

SEGURIDAD DEMOCRATICA

SEGURIDAD DEMOCRATICA
Bogotá, julio 7 de 2015
Hola, amigos:

Como han pasado tantas cosas alrededor del proceso de la Habana en estos días, yo también quiero meter la cucharada y dejar mis opiniones sobre el particular, empezando, para ponernos a tono, con un tema recurrente en el país. Permanentemente, en redes sociales, en conversaciones sociales, se llega al tema ya muy trillado y famoso de la Seguridad Democrática del presidente Alvaro Uribe durante su gobierno, y quiero hacer algunas reflexiones sobre este punto.

En el gobierno de Alvaro Uribe:

·        Es cierto que en ese gobierno se mejoró sustancialmente, en sus inicios, lo que tanto padecimos al no poder salir a carreteras del país con tranquilidad, y lograr hacer turismo de una forma bastante tranquila, muy diferente a los años anteriores.
·        Hoy también podemos andar por las carreteras en forma similar a lo acontecido en esos años de Seguridad Democrática.
·        Es cierto que a la guerrilla se le persiguió con gran éxito y se lograron rescates maravillosos de secuestrados, y se dieron de baja a gran número de sus integrantes, se terminó con los ataques a las poblaciones.
·        Hoy también se persigue a la guerrilla con iguales éxitos que en épocas de la Seguridad Democrática.

Pero lo que no es cierto es:

·        No es cierto que los secuestros se acabaron en su totalidad en su gobierno, ni que en esa época eran menores en número, de lo que hoy día sucede en Colombia. Hoy los secuestros han disminuido en forma impresionante, bajando a niveles mínimos. Aún existen algunos, y me los pueden recordar y enumerar si quieren.
·        No es cierto que en tiempos de la Seguridad Democrática se hubieran acabado los ataques a los oleoductos, igual a lo que sucede hoy con las guerrillas.
·        No es cierto que haya exterminado a la guerrilla en cuatro años como lo prometió, ni tampoco en ocho años como lo volvió a prometer en su segundo período.
·        Ningún gobierno ha podido hacerlo, ni Belisario, ni Barco, ni Pastrana papá, ni Pastrana hijo, ni Samper, ni Uribe, ni Lleras Camargo, ni Lleras Restrepo, ni Valencia, ni López, ni Turbay. Sólo Gaviria llegó a un acuerdo con el M19, con el Quintín Lame, y con otros grupos. Eso demuestra cuán fácil es hablar de paz, pero cuán difícil es conseguir acuerdos.

Unas preguntas:

·        ¿Existía Seguridad Democrática para los muchachos de Soacha, de Barrancabermeja, de Ocaña, y de tantos otros municipios del país, que los asesinó el ejército en los falsos positivos?
·        ¿Existía Seguridad Democrática para los magistrados y jueces y demás funcionarios que fueron chuzados en sus teléfonos para acciones “non sanctas”?

Estas y otras tantas y más preguntas y análisis me puedo hacer sobre el asunto, y preguntarme, entonces: ¿Cuál es la tan cacareada Seguridad Democrática que tanto añoran ciertos sectores en el país?

Considero que los primeros cuatro años del gobierno de Alvaro Uribe fueron muy buenos para al país, en seguridad especialmente, pero también pienso que los últimos cuatro fueron fatales para el mismo aspecto, pues se involucraron temas muy sucios, dudosos, tramposos, que empañaron su trabajo.

Lo anterior, para preguntarme y preguntarles a los amigos de la guerra, que coincidencialmente, por lo menos entre mis amigos, están del lado de Alvaro Uribe, ¿Qué es lo que tanto añoran de ese gobierno? ¿Qué es lo que existía en esa época que ahora no existe?

Lo que pasa es que ahora las cosas han cambiado, porque el actual presidente Santos se decidió a tomar el toro por los cuernos, cosa que también quiso hacer Uribe, pero que no encontró respuesta de la guerrilla, y estamos sentados en La Habana para conversar de paz.

Las Farc no fueron a esa mesa a rendirse, no, pues nadie los ha vencido. Fueron a negociar, lógicamente, tratando de sacar la mayor ventaja de sus acciones durante 50 años, tengan razón o no, según nuestro criterio particular para cada uno de nosotros. Por tanto, las acciones violentas que están sucediendo en el país son consecuencia de esa misma negociación, tratando, con razón o sin ella, de debilitar al gobierno, como haría cualquier negociador, igual que pedimos rebaja en una negociación de un carro, y salimos del almacén tratando de presionar al vendedor, y cañamos, y especulamos, tratando de sacar ventaja en la compra.

Leyendo los reportes de los desplazados, de los reinsertados, y de algunos actores y víctimas de estas guerrillas, veo con frecuencia que personas secuestradas emplean en sus empresas a uno o varios de sus secuestradores; o que un exparamilitar se ha casado con una exguerrillera, dejando dolores atrás. También leo sobre grandes empresas que han empleado a reinsertados en ciertas condiciones, para lograr su reintegración a sus familias y a la sociedad. Y casos cono estos son innumerables, narrados en la prensa escrita especialmente.

Curiosamente, me extraño cuando leo u oigo de alguien, que ni siquiera ha estado en la guerra, ni sus hijos, ni han tenido dolores cercanos, y se inclinan por seguir la guerra, contrario a lo expresado por tantas víctimas, cuyos sentimientos son diferentes, como las personas que estuvieron en la mesa de La Habana siendo víctimas, y que dejando sus dolores y sus odios, les pidieron a los de las Farc y al gobierno que no se levanten de la mesa, que sigan hablando para llegar a un acuerdo que nos lleve al fin a días de paz y tranquilidad.

Y aquí empiezo a pensar en documentos como el de los 24 jefes religiosos que en esta semana expidieron un documento en el que piden perdón por sus errores y por propiciar en algunas ocasiones la existencia de la guerra con su intolerancia y su rigidez sin razón. Yo siento con ese documento que vamos llegando al momento en que es más importante el perdón que el odio, en que es más importante vivir en una paz imperfecta que en guerra perfecta. Pensar en que todos podemos perdonar, creo que es más fácil, bueno no más fácil sino más productivo y más positivo que el odio acumulado por un fin egoísta y personal.

Tampoco es comprensible cómo, estando en una mesa buscando acuerdos de paz en La Habana, no hayamos logrado que nosotros aquí mismo, en Colombia, nos entendamos como personas civilizadas, como sucede en estos días también con peleas por redes sociales entre ministros y expresidentes, terciando en esa pelea los congresistas, los amigos y los enemigos. Lo que debemos hacer es tratar de empujar para el mismo lado, así no estemos todos de acuerdo, pero cediendo de parte y parte. Oigo palabras en boca de personas inteligentes diciendo: “Es que hay que exigirles a las Farc que abandonen ya sus armas y dejen la violencia”, como si esto no fuera lo que les hemos exigido por 50 años, como si esto fuera tan fácil. Si así fuera, exigir y conseguir los objetivos, hace 50 años estaríamos en paz. Para eso son las negociaciones, para llegar a acuerdos, para entendernos, y para reconocer los errores de parte y parte. Exigimos que las Farc pidan perdón por sus crímenes, pero yo nunca he oído a un militar pedir perdón por sus muertes, muchas de ellas asesinatos. Son varios los actores de la guerra, no sólo las guerrillas.

Y aún faltan cosas por entender, y pasos para exigir, para ceder y para aprender. Y después de todo ello, aún quedan otros años de dolor, de muerte, para que en el futuro estemos gozando de una relativa tranquilidad. Este parto no es para parir una criatura ya formada, la paz, no, es el parto de un niño, el acuerdo, para empezar a construir la paz. Faltan cantidades de cosas, pero si ponemos mucho de olvido, mucho de perdón, mucho de verdad, y dejamos los odios, veremos al final una Colombia vivible y amable.

Un saludo de amigo,


ALBERTO BERNAL TRUJILLO

ENCICLICA PAPAL

ENCICLICA PAPAL
Bogotá, julio 7 de 2015
Hola, amigos:
Acaba de publicar el Papa Francisco la encíclica “Laudato si”, (Alabado seas, mi Señor, como cantaba su tocayo Francisco de Asís) sobre medioambiente:

Allí nos invita a todos a participar en el buen uso de nuestra tierra, la que podemos disfrutar, con justicia, con respeto, con responsabilidad. Los gobernantes son responsables de la genética, del trabajo, de la ciencia, de la industria, de la salud, pero nosotros… como individuos, como familia, también tenemos qué hacer lo que nos corresponde.

Algunos de los puntos allí tratados son:

·        Afirma que La tierra parece convertirse cada vez más en un inmenso depósito de porquería.
·        Critica muy duramente el consumismo mundial.
·        Nos invita a reutilizar y reciclar.
·        Habla de la “deuda ecológica” de los países ricos con el mundo.
·        Asegura que las empresas “se desesperan por el rédito económico” y los políticos “por conservar o acrecentar el poder” y no por preservar el medio ambiente y cuidar a los más débiles.
·        Nos invita a ser protectores de La Tierra como parte esencial de nuestras vidas.

Dice el Papa lo siguiente en algunos puntos de la carta encíclica:

“El ejemplo de santa Teresa de Lisieux nos invita a la práctica del pequeño camino del amor, a no perder la oportunidad de una palabra amable, de una sonrisa, de cualquier pequeño gesto que siembre paz y amistad. Una ecología integral también está hecha de simples gestos cotidianos donde rompemos la lógica de la violencia, del aprovechamiento, del egoísmo. Por eso, la Iglesia propuso al mundo el ideal de una «civilización del amor».
Hemos crecido pensando que en La Tierra éramos sus propietarios y dominadores, autorizados a expoliarla. Inspirado en Francisco, el de Asís, el amador de la naturaleza, todos podemos colaborar como instrumentos de Dios para el cuidado de la creación, cada uno desde su cultura, su experiencia, sus iniciativas y sus capacidades.
Posiblemente nos inquieta saber de la extinción de un mamífero o de un ave, por su mayor visibilidad, pero para el buen funcionamiento de los ecosistemas también son necesarios los hongos, las algas, los gusanos, los insectos, los reptiles y la innumerable variedad de microorganismos.

Por supuesto, tiene muchas otras consideraciones, pero quiero referirme aquí a lo que nos corresponde como personas, como seres individuales para ser consecuentes con su invitación a cuidar el medio ambiente y La Tierra en general. Creo que tenemos la obligación social de cumplir con las exigencias que hace el Papa, de comprometernos con los demás y con nosotros mismos a mejorar las condiciones de vida que influyen al final en mejor vida para todos los habitantes de este paneta.

Hay muchas cosas que podemos hacer y con ello dar ejemplo a los que vienen detrás nuestro, y empezar o seguir cumpliendo con nuestro rol de cuidanderos de lo que recibimos como parte de vida. Debemos dejar a nuestros descendientes un planeta mejor de lo que lo encontramos, es nuestro reto.

Yo quiero compartir una experiencia muy gratificante que tuve en la construcción de nuestra casa en Versalles, Valle, y que puede servir de ejemplo, como es nuestro deber, hacia los futuros habitantes de este país. Allí usamos unas técnicas de construcción, que inclusive lo dejamos como documento en poder del alcalde para implementarlo cuando a bien lo considerara, en normas generales, o en beneficio de otra persona que construyera una casa en esa población.

Lo que hicimos en esa casa, y que ha estado allí para el disfrute de los amigos y de los vecinos, son estas acciones, que cumplen con los deseos expresados por el Papa en su encíclica, documento no sólo para los católicos, sino para todos los habitantes de este planeta tierra:

MATERIALES DE CONSTRUCCIÓN: Aprovechando en lo posible los materiales que se consiguen en forma fácil en la región, el piso se hizo en madera común, no especialmente tratada, material que puede tener una larga duración con algún manejo de inmunización y algún cuidado de fácil manejo. Todas las puertas y ventanas serán igualmente en madera, construidas a la forma de nuestras casas campesinas, con algunas tablas dispuestas en forma sencilla, pero con el debido cuidado. El piso del sótano, aprovechable por el desnivel del terreno, es solamente en cemento pulido, sin incluir ningún tipo de baldosa o porcelanato.
FACHADA: Se diseñó una fachada con un corredor tipo casa campesina, con barandas en macana, con matas campesinas en su interior, para una vista agradable del transeúnte y para disfrute de los habitantes de la casa y sus visitantes, cuidando a la vez de las plantas regionales.
JARDINES: Como aporte a la parte visual y también como aporte a la ecología, la casa tiene dos espacios de jardín, distribuidos en distintos sitios. El primero de ellos es pequeño a la entrada de la casa, antes de acceder a la parte interior, a continuación del corredor anterior, un espacio que tiene matas de uso interior, pero que proporciona descanso a la vista y una introducción muy agradable antes de gozar de sus espacios interiores. Tiene entrada de aire y luz natural por medio de una ventana que da acceso a la calle. Cualquier transeúnte goza también de la vista del jardín a su paso. El segundo está dispuesto en la parte trasera de la casa, en un solar que ocupa alrededor de 130 metros cuadrados, con muchas flores y buena variedad para hacer agradable la vista de este sector con su colorido y sus bellas formas.
VIVERO: Existe un pequeño vivero para sembrar allí las especies de matas y flores que se deban reemplazar por algún motivo. También allí hay un rincón con orquídeas de la región, que requieren un cuidado muy especial y condiciones de humedad también diferentes al resto de la flora.
HUERTA CASERA: Al final del solar existe una pequeña huerta casera, aunque no fuimos exitosos, con pocas eras en la que hay algunos productos para consumo propio, como zanahoria, lechuga, y plantas aromáticas y medicinales. Todo en pequeña escala.
ÁRBOLES FRUTALES: Se sembraron algunos árboles frutales, pocos, pues el espacio es pequeño para esta actividad. Un limón, un mandarino, un naranjo y un árbol de aguacate Haas. Todos estos árboles también sirven como entorno y asiento de las aves que llegan a la casa a alegrarnos los ratos.
LOMBRICULTURA: Quisimos implementar un muy sencillo sistema de lombricultura que nos proporcionara abono de excelente calidad, económico, con ahorro de dinero, y de fácil acceso. Además, contribuimos con el aprovechamiento de desechos del hogar como alimentación en este proyecto; no ocupa gran espacio y no produce olores desagradables en el ambiente. No fuimos exitosos.
FAUNA: Se construyó un comedor para los pájaros de la región, como toches, carpinteros, siriríes, azulejos, pinches, tórtolas, colibríes, cardenales. Así se asegura la permanencia en el entorno del canto y del vuelo con sus colores vivos y su alegría.
INTERIOR: Se lograron unos sitios que sin ser enormes, sí contribuyen a que sean muy agradables, con buenos espacios, con buena luz, con buena ventilación, cubriéndonos por supuesto del clima frío de la región y ahorrando luz eléctrica en las primeras y en las últimas horas del día especialmente.
PANORAMA: Para observar y disfrutar del hermoso panorama que nos ofrecen las montañas que rodean el pueblo, se construyó en la parte trasera de la casa, en la que se encuentra la sala en el primer piso y un estadero en el sótano, un ventanal a lo ancho de la casa, de unos 10 metros, en la sala y en la cocina, de modo que el paisaje parece metido dentro de la casa, con una vista preciosa sobre esos verdes del campo, que recrean la vista y el espíritu.
AGUAS LLUVIAS: Aprovechando la alta pluviosidad de la región, se construyó un sistema muy sencillo de recolección de aguas lluvias en tanques subterráneos con una pequeña bomba para subir el agua a un tanque de reserva y aprovechar esta agua para labores domésticas, como en los sanitarios, baños, regado de jardines, con ahorro de agua de acueducto y un  buen aprovechamiento del agua lluvia que la naturaleza nos regala permanentemente.
CALEFACCIÓN SOLAR: Sabiendo que en el trópico tenemos luz solar durante doce horas al día, casi los 365 días del año, se montó un simple y no muy costoso calentador solar, que proporciona agua caliente durante todo el día en grifos de cocina, lavamanos, y baños. Es una forma de ahorro y uso de los recursos naturales que tenemos a la mano.

Hay más acciones, innumerables, que podemos todos ejercer para mejorar nuestra vida y la de los demás, cosas que no implican erogaciones en dinero, sino sólo un deseo por vivir mejor.

Yo expongo algunas otras pequeñas formas con las que contribuimos, pero cada uno de nosotros tendrá sus propias experiencias, que las puede compartir con nosotros, y aprender de cada experiencia.

·        En reciclaje de los productos del hogar, lo hacemos con los periódicos, con el papel, cartón, tapas plásticas, pilas inservibles.
·        Separamos la basura para que a los recicladores de la ciudad se les facilite su labor, y como cumplimiento de una norma del gobierno.
·        Hemos reducido el uso de bolsas plásticas en los supermercados, utilizando una bolsa de tela o plástica, pero reusable muchas veces.
·        Cuidamos el uso juicioso de la luz y del agua, como método de ahorro y como contribución al uso de estos productos básicos.

Invitamos a todos a contarnos sus experiencias al respecto.


Un abrazo de amigo,

ALBERTO BERNAL TRUJILLO



lunes, 15 de junio de 2015

INQUIETUDES (2)

INQUIETUDES (2)
Bogotá, junio 15 de 2015
Hola, amigos:

Sólo para terminar un tema ya iniciado, copio una respuesta que di a un amable mensaje recibido de un amigo, y por no dejar cabos sueltos me vuelvo a referir al asunto tratado en el blog anterior.

Hola, XXX:

Gracias por tus comentarios, que siempre son bienvenidos. No tenemos qué estar de acuerdo en los temas para hablar sobre ellos. Me enriquezco con las opiniones de los demás, ya que cumple uno de los objetivos de mi blog.

Por la educación recibida, se formaron en mi alma miedos, temores, malos entendidos, que durante mi vida influyeron en muchos aspectos de la vida, y que de verdad, me causaron traumas, que trato de sacarlos de mis pensamientos y cambiarlos por algo más positivo. Por supuesto, en mi educación recibí enseñanzas buenas, excelentes, que han sido mi fortaleza para pasar por este mundo difícil y complejo.

Yo no niego la existencia de Dios, aunque por mi limitada capacidad de entendimiento, tampoco estoy seguro de su existencia. En lo que no estoy de acuerdo es con las religiones, todas, por la manipulación que hacen de las circunstancias para conseguir adeptos y para mantener a sus adoctrinados en la fe promulgada.

¿Quién resolvió, en el caso de la religión católica, que las escrituras son obra de la inspiración divina? Pues los concilios, que son obras humanas, además, manipuladas por tantos Papas corruptos, interesados en cosas mundanas más que en cosas del alma. Ellos, por distintos intereses, han resuelto miles de cosas de la iglesia, como el celibato sacerdotal, instaurado para no perder las herencias de los clérigos católicos. ¿Tantos autores de los libros de la biblia fueron inspirados por Dios para escribirlos? No.

Varios de esos libros no tuvieron un solo autor, sino varios, como El Cantar de los Cantares, atribuído a Salomón, pero que son poemas recopilados de muchos autores, son de creación novelesca, o poética, sin pretensión alguna de ser divinos, y que fueron incorporados en épocas distintas a esa biblia. Por tanto, no creo que la inspiración divina haya estado incorporada a su escritura. ¿Que todos sus autores, digo los de este libro del Cantar de los Cantares fueron inspirados por Dios? No, es una recopilación de poemas sueltos, escritos con otro objetivo, no de enseñanza divina. Igual sucede con Lamentaciones de Jeremías, atribuídas a él, pero de distintos autores. Pero para colmo, Los Salmos, atribuídos algunos a David, y a otros autores, recopilados en distintas fechas, sin asomo de ser inspirados por Dios, simplemente son poemas que alguien resolvió juntarlos en este libro. (La Biblia, de Luis Alfonso Schökel, 3ª edición, pgs. 1341, 1491, 1505)

Y si esto sucede en estos tres libros, de los más importantes y recomendados por todos los exégetas, pues las mismas razones tengo para dudar de los demás, como inspiración divina.

En otro tema, en nombre de la fe se han dicho y hecho las mayores barbaridades en el mundo entero y por parte de todas las religiones. Es que es muy fácil escudarse en la fe para validar cualquier cosa que no se pueda entender, y que a veces es prohibido contradecir. Como las apariciones de la virgen en miles de sitios, diariamente en el mundo, como si Dios necesitara de esas manifestaciones para lograr que la gente tenga fe. No, muchas de esas apariciones son producto de la imaginación de alguien, que después se vuelve popular, hoy diríamos viral, y que explotan y manipulan a la gente en nombre de la virgen y de Dios. Varias de esas apariciones son formaciones de nubes, otras son manchas de humedad en las paredes, otras son visiones caprichosas y acomodadas a una determinada imagen. A eso me refiero con la fe, en nombre de la cual se obedece, se afirma, y se manipula a los creyentes. Esas son las cosas de las religiones, pues en todas existen cosas similares, o peores, con las que no estoy de acuerdo.

Con la fe se hace de todo, y es fácil esperar las mejores cosas, como la curación de alguien enfermo, que no tiene qué ver con Dios. Algún pariente creyente pide la muerte de un familiar que está sufriendo, por humanidad, mientras que otro pariente pide su alivio por egoísmo, o por otras razones. ¿Entonces Dios les concederá a ambos su deseo? No, sólo a uno de ellos, pero ambos le atribuyen a Dios el resultado. “Gracias a Dios que se murió”, dirá uno. “Bueno, son cosas de Dios, no se alivió, pero Dios lo quiso así”, dirá el otro. La fe todo lo puede. Así es facilísimo vivir, compartiendo los errores y los aciertos con Dios.

Entre otras cosas, XXX, una de las cosas más vergonzosas que yo he visto son los museos vaticanos, y la basílica de San Pedro; ese derroche de dinero, esa demostración de riqueza, esa manifestación de opulencia, contrario a todas las enseñanzas de la iglesia católica. Y ni se diga de la corrupción del banco vaticano, partícipe con varias mafias en lavado de dineros, que son manifestaciones de lo humano que son los sacerdotes, pero también de los pocos cuidados de los manejadores de la fe para sus creyentes católicos. Y no porque los papas sean infalibles hay que estar seguros de sus enseñanzas, pues veo que el papa Francisco es muy criticado, y creo que a ti no te cae tan bien, y que no estás de acuerdo con su modo de actuar, como sí te pasa con el papa Benedicto. Su infalibilidad tiene muchas dudas, digo la infalibilidad de los papas, no de Francisco en particular. Eso me demuestra el papel poco juicioso del clero por enseñarles a sus adeptos el camino correcto en la vida, que sería el principal rol de una religión, según lo que yo pienso y entiendo.

La fe es personal y es respetable para cualquier persona, me dices, y no la critico, simplemente con todo mi derecho, pongo mis puntos de vista en lo que a mí me atañe que es la religión católica dentro de la cual fui educado.  Pero cada uno cree en lo que le gusta y en lo que le conviene, y no voy a hacer nada para que alguien cambie su idea, pero sí para que entre todos discutamos puntos de discordancia, que eso no es malo, es necesario. La fe del carbonero ya no es posible en este mundo lleno de comunicaciones y de información.

Y como dije en mi blog, las escrituras se pueden interpretar de mil formas, de manera literal cuando conviene, o interpretativa cuando es menester acomodarla a las circunstancias. Todo cabe en una explicación bíblica, y todo es válido. Además, todo en nombre de la fe, que es incontrovertible y de la cual no es posible dudar, según algunos creyentes.

En respuesta a la paternidad de José y la virginidad de María, no me convencen tus aclaraciones. “Jesús, al ser hijo de José no sería hijo de Dios”, me dices; esa explicación de que Jesús no podía ser hijo de José es peregrina, pues con los mismos argumentos, se podría afirmar que tampoco podría ser hijo de María. Me parece traída de los cabellos. ¿Entonces María era divina y no humana? Paralelamente, a mí me han dicho toda la vida que soy hijo de Dios, pero al ser hijo de Sara y Nicolás, mi madre y mi padre, entonces no soy hijo de Dios, con los mismos argumentos que expones. No entiendo nada de esa explicación. Y además, sigo con mi pregunta: ¿Qué tiene de malo el sexo, que Jesús no podía nacer por él, sino de forma misteriosa por el Espíritu Santo, éste sí, engendrador?  ¿Qué tenía de perverso el asunto que no pudo ser? ¿Y es que al no tener pecado original, (¿?) no podía tener sexo sin ser pecadora? ¿O es que el sexo para concebir es pecado, para los católicos? Esta misma figura existe en muchos otros credos a lo largo de la historia, igual que otras que vemos en la biblia.

Son explicaciones, que como dije anteriormente, se acomodan según las circunstancias, y asunto arreglado, esa es la fe. Cuando no entienda, tenga fe, crea a ciegas, y alcanzará la vida eterna; y además, no tendrá problemas y será un ser religioso. La fe da para todo. No pregunte, no discuta, crea ciegamente.

Tú me dices que yo soy racionalista y no hombre de fe, que es lo que promulga la religión, para alcanzar la felicidad. No, eso no es lo que quiero en mi vida, aceptar las cosas porque en la biblia dice tal o cual cosa, o porque un pensador católico o de cualquiera otra religión piense de otra forma, distinto a lo que yo pienso. Estas discusiones como la que hemos tenido, nos sirven a ambos, no para convencernos de lo contrario, sino como base para pensar en otros puntos de vista, y aceptarlos como válidos, sin pensar en quién tiene la razón, sólo aceptando que el pensamiento humano es variado, distinto, de acuerdo a mis criterios, o a los tuyos, o a otros.

Gracias por compartir y por hacer parte de la discusión.

Un abrazo,

Alberto


Un abrazo de amigo,

ALBERTO BERNAL TRUJILLO